Nucleótidos
Una de las cosas más confusas de las clases de genética y biología molecular ha sido el “entender”, o mejor sería el lograr “imaginar”, la estructura química de la molécula del DNA. Creo que parte de la dificultad se debe a que no me convence más la idea simplificada de los átomos como peloticas discretas, pero además, la otra parte se debe a los diferentes nombres (y subnombres) que desde la bioquímica se le dan a los elementos y a las partes de ellos. Pero bueno, esto no es una queja, o a lo mejor sí, el hecho es que a fuerza de asumir varias simplificaciones el modelo se me ha hecho más claro.
Y fue también gracias a este diagrama que explica los diferentes nombres de los nucleótidos, o sea los peldaños básicos con los cuales se construye el esqueleto del DNA, diferenciando entre base, nucleósido, nucleótido, nucleótido difosfato, etc.:
De todas maneras hay una cosa que me sigue molestando, y es que estos modelos químicos parecen entender la materia (y la vida) como si fueran elementos estáticos, parecen “fotografías” de la materia o de la vida, pero son insuficientes para captar su continuo flujo y dinamismo. Bueno, si por sí ya son complejos para la mente, si mostraran este dinamismo quizás lo serían mucho más. Pero aquí es donde precisamente La Mente, muestra su incapacidad para captar este tipo de fenómenos haciendo que deban buscarse otras maneras o formas de Conocer.



